Por Luis Sunderland Méndez
X@LouSunderland
20 de marzo de 2026
En la Toma de Poder de los presidentes de México, la Constitución en su artículo 87 establece lo que el mandatario entrante debe decir al rendir protesta en voz alta: “Prometo guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes que de ella emanen, y desempeñar el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión; y si así no lo hiciere, que la nación me lo demande”. Así, claramente expresan su compromiso de que ellos en primer término, obedecerán fielmente la Carta Magna y se comprometerán a velar porque se cumplan a cabalidad las obligaciones de los Tres Poderes de la Unión en beneficio de todos sus gobernados y que principalmente, los que son parte de su gobierno, vayan por el mismo camino, en bien de la democracia. ¿Sheinbaum lo hace?
Esto deja bien claro que la Constitución no fue promulgada para controlar a los ciudadanos, sino para controlar a los gobiernos; para impedir que abuse de su poder, por eso los ciudadanos podemos hacer lo que queramos, actuar con absoluta libertad, a menos que la Constitución lo prohíba.
Pero en el caso del gobierno (ahora Sheinbaum), esto es diferente, los que forman parte del él, no pueden hacer nada, solo que la Constitución se los permita. La Carta Magna está para controlar al Poder de los abusos contra el pueblo. Por eso Sheinbaum la quiere destruir. Hay un dicho muy cierto: el poder corrompe, pero el poder absoluto, corrompe absolutamente. Muchos no están viendo que México se transformó ya en un país que está bajo un poder absoluto, que además es corrupto, llegó en contubernio con los cárteles del narcotráfico, es ineficaz e ineficiente y no quiere tener límites para poder perpetuarse.
Antes del 1 de septiembre del 2025, fecha en la que inició la nueva Corte Suprema, nuestros jueces estaban protegidos por la misma Constitución, para evitarle al ciudadano el abuso de los poderosos y la herramienta modelo en el mundo, era el amparo, que le hacía honor a su nombre, porque amparaba al mexicano de las acciones abusivas de la autoridad y de los poderosos. No quiero decir que el amparo haya desaparecido, pero sí sufrió grandes cambios, esto debido a la inconstitucional Reforma Judicial que, de una manera facciosa, fue aprobada por una mayoría artificial, producto del regalo del INE y el TRIFE a la 4t.
Sheinbaum es la segunda edición de su antecesor, eso de la Ley, no es para ella y ahora que el mundo está en plena efervescencia y casi al borde de una conflagración mundial, en lugar de lanzar llamados de unidad nacional, se ensaña todos los días desde Palacio o de donde sea que esté, contra todos los que se atrevan a llevarle la contraria.
Su expresión es de amargura y de revancha, mientras su actitud contraria a lo que “el pueblo”, quiere ver y necesita: las madres buscadoras, los padres de niños con cáncer, las familias de los desaparecidos y asesinados por los actos de terrorismo que diariamente se padecen en el territorio nacional, los enfermos que no tienen atención médica y que no obtienen medicamentos.
Qué decir de las 13 víctimas y más de 100 heridos en el descarrilamiento del Tren Interoceánico o los recientes 5 fallecidos en el incendio de la refinería de Dos Bocas, solo se concretó a dedicarles unas cuantas palabras en el púlpito palaciego.
Ella es la antítesis del gobernante, desde 2017 con las víctimas del colegio Enrique Rébsamen, 26 personas fallecidas, 19 de ellas menores y 30 heridos, en 2021 en la línea 2 del Metro capitalino, 27 vidas perdidas y 80 personas seriamente heridas.
Ella no conoce de solidaridad y empatía hacia los gobernados, son patéticos sus dichos y respuestas al demostrar que su principal enemiga es precisamente la Constitución, su incumplimiento al juramento en la toma del cargo, el resultado es funesto para los ciudadanos que sí creemos en las leyes y las cumplimos.
El empeño de ser la única voz de mando ahora no encuentra cómo volver a torcer la Constitución para lograr lo que su mentor le ordena desde Palenque.
No se entiende su actitud, pareciera que ellos están muy seguros de sus encuestas, que señalan que siguen siendo muy populares entre la gente y quieren aparecer en las boletas electorales en el 2027 en los comicios intermedios, no entienden que no entienden y no toman en cuenta el factor Trump, porque él está urgido de acciones que le ayuden a recobrar su alicaída imagen con su electorado a costa de Cuba y México, sobre todo ahora que es cada día más parecido a Putin, en su ambición de poder extraterritorial.
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