Por Charly Carreto

Amigos que cubren la fuente del Senado de la República comentan que el rumor cada vez es más fuerte y, aunque hay tres aspirantes, dos llevan la delantera. Uno es Óscar Cantón, quien pertenece al grupo de Adán Augusto López y a quien difícilmente la inquilina de Palacio Nacional dejaría llegar.

En Palacio Nacional prefieren a alguien más afín al Ejecutivo Federal y, en este caso, podría ser Higinio Martínez Miranda. El texcocano podría aprovechar muy bien esa posición para colocar a su gente en presidencias municipales, diputaciones locales y federales.

Y aparece el nombre de Manuel Huerta Ladrón de Guevara, senador veracruzano que seguro hará equipo con Sergio Gutiérrez Luna.

Habrá que esperar hasta el domingo 31 de agosto para que, en la asamblea morenista del Senado, se dé a conocer el nombre de quien quedará como presidente del Senado de la República.

DE SALIDA: Ocurrencias y más ocurrencias. Ahora la despachadora de Lerdo 300 mandó una iniciativa al Congreso local para cambiarles el nombre a las presas. Por ejemplo, a la presea Fidel Velázquez o a la Alfredo del Mazo, ya que ellos no aportaron nada a la democracia de México, solo corrupción.

Ahora, ¿qué nombres querrán ponerles? ¿A una López Obrador y a la otra Andy?

Yo creo que algunos morenistas no tendrían que abrir la boca para hablar de corrupción. En el Estado de México ya tenemos dos temas que han rebasado en mucho a sus antecesores: uno es la venta de plazas en la Secretaría de Educación y el más reciente, la extorsión que hacían ex servidores públicos de la Secretaría del Medio Ambiente —por cierto, militantes del PVEM— y su líder estatal ha hecho mutis al respecto.

Pero bueno, que pongan el nombre que mejor crean conveniente, pero que sean nombres de personajes respetables, no de caricaturas morenistas.

PARA CERRAR: Se acerca el proceso electoral de 2027, en donde habrá de elegirse presidentes municipales, diputados locales y federales, y algunos que quieren ser candidatos ya dan muestras de su paranoia.

A algunos servidores públicos ahora les ha dado por intervenir los teléfonos celulares de sus subordinados. Algo similar a lo que hizo el ex director del ISSSTE, Pedro Centeno, quien no permitía que hubiera críticas a su trabajo; por eso esta institución de seguridad social está a punto de la quiebra.

Pero volviendo al Estado de México, un servidor público de alto nivel en la presente administración ha tomado la decisión de intervenir teléfonos. Además, cada subordinado debe —en caso de encontrar una nota buena o mala— reportársela de inmediato.

Con esas actitudes tienen el atrevimiento de buscar un cargo de elección popular. Esperemos que no se les haga.

¡Alguien lo tenía que decir!

carretocharly@yahoo.com.mx

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