Por Luis Sunderland Méndez
X@LouSunderland
13 de marzo de 2026
La señora que despacha en la gerencia en Palacio Nacional, las veces que logra vencer su angustia y preocupación que casi siempre la apresa, tiene arrestos para vanagloriarse de que su popularidad según sus números se conserva en cerca de un 80% en aprobación general.
No sé quién está a cargo de esas mediciones demoscópicas, pero solo contribuyen a que una buena parte de la sociedad viva desinformada y en babia; al margen de la realidad que impera no solo en nuestro país, sino en el mundo.
Mucha gente vive su día en un tema, sobrevivir y llevar el sustento para sus familias; cosas como la Reforma Electoral, no figura dentro de sus prioridades. Esto es lógico y terrible a la vez para ellos mismos y para el país. Una sociedad que no se entera qué es lo que está haciendo el gobierno con el destino del país y con su dinero, no se puede dar cuenta que poco a poco está viviendo dentro de un sistema autoritario y perdiendo derechos fundamentales de una democracia.
Independiente de lo que Sheinbaum piense o crea, estamos viviendo algo que no se había visto en México en muchos años, una real y peligrosa amenaza del exterior, un presidente estadounidense, respaldado por 17 presidencias latinoamericanas, que acuerdan unirse militarmente, para impedir que el narco terrorismo continental, continúe su avance desestabilizador en América.
Es evidente que Sheinbaum no está sabiendo leer al presidente Trump, Él casi siempre cumple lo que dice que va a hacer y mientras ella sigue en su dicho de respeto a la soberanía y de cooperación y no sumisión, no entiende que Trump le está dando dos opciones: que actúe ya contra los cárteles de una manera más definitiva o que él lo hará por ella. Trump también quiere que por lo menos ocho altos políticos, no solo sean despedidos, sino que rindan cuentas de su relación con el narcotráfico.
No veo a personal militar estadounidense desembarcando en costas mexicanas, pero sí creo en la posibilidad de que ellos lancen algunos drones, así como para que se anime la presidente mexicana a hacerlo también, que pase de reactiva a activa, pero no solo una vez, sino hasta que acabe con la tarea completamente.
Claro está que ella prefiere estar ocupada en otros temas, como los temas electorales, en los que por cierto no le fue muy bien que digamos, pero sí los partidos políticos creen que acabaron con la amenaza, estarían equivocados, lo que se asoma del Plan B, es igual o peor que la reforma rechazada, sobre todo que ahora ya no tenemos una SCJN que impida las inconstitucionalidades acostumbradas, sino la “Tremenda corte” de la 4t que avalaría todo lo que la presidenta quisiera.
Ya hay varios millones de mexicanos que están hasta el cogote de los gobiernos en los tres niveles: federal, estatal y municipal. Si recordamos que el 46% votó en 2024 en contra del actual oficialismo y que día a día aumenta la cantidad de gente que sufre en carne propia algún daño por la ineficacia y la ineficiencia gubernamental, la creciente inseguridad, la inaceptable impunidad y el contubernio que siempre hay entre autoridades y el crimen organizado, cárteles o simples raterillos de la calle, la oposición bien podría terminar de hartarse y actuará en consecuencia en el 2027.
El sinsentido de escudarse en el dicho de que ella solo obedece y cumple al pueblo, como si la gente en la calle y en los mítines le gritara que quite a los plurinominales y acabe de destruir al INE y le quite los recursos para que la institución despida a los profesionales que llevan a cabo el PREP entre otras barbaridades.
Es tiempo de que los mexicanos asuman su responsabilidad y se pongan las pilas, me refiero a los partidos políticos, incluso a los que pretenden nacer y a la sociedad civil, que se hagan responsables de su silencio, no podemos estar en la indiferencia y voltear la cara para otro lado, como cuando López decidió de una manera criminal, clausurar la construcción en Texcoco del nuevo aeropuerto o desmantelar el Seguro Popular; nadie hizo nada para impedirlo.
Si no vemos la realidad y actuamos, involucrándonos, en lugar de simplemente comentarlo en las redes sociales o en el café con los amigos, nuestro México dejará de existir y quién sabe qué tendremos nosotros, nuestros hijos y nietos en un cercano futuro, esto pude cambiar si se actúa con responsabilidad.
Facebook Comments