El cierre del proyecto “Montecristi Creativa” puso en evidencia cómo la inversión en cultura y la cooperación internacional pueden convertirse en herramientas concretas para proteger el patrimonio, fortalecer a las comunidades artesanas y proyectar sus conocimientos al mundo.
La Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y el Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de Montecristi realizaron, este 19 de agosto en la Casa Patrimonial del Museo del Sombrero, en Montecristi, el acto oficial de cierre del proyecto “Montecristi Creativa: Transformación Digital de los conocimientos tradicionales del patrimonio inmaterial de la humanidad del tejido de paja toquilla”, una iniciativa que convirtió la innovación tecnológica en una herramienta para la salvaguardia del patrimonio y el fortalecimiento de las comunidades artesanas.

El proyecto fue la única iniciativa ecuatoriana seleccionada por el Fondo Concursable de la OEI para proyectos de Transformación Digital y contó con un financiamiento de USD 250.000, destinado a impulsar acciones de preservación, documentación, innovación, certificación, trazabilidad y promoción del tejido tradicional de paja toquilla.
El tejido tradicional del sombrero ecuatoriano de paja toquilla forma parte de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO desde 2012, reconocimiento que pone en valor los conocimientos y técnicas transmitidos de generación en generación.
A través de sus fondos concursables, la OEI canalizó recursos de cooperación para que una iniciativa concebida desde el territorio pudiera convertirse en acciones concretas de salvaguardia, innovación y desarrollo comunitario.
En el caso de Montecristi, el financiamiento permitió asegurar el conocimiento ancestral del sombrero de paja toquilla mediante herramientas tecnológicas, contenidos digitales, mecanismos de trazabilidad, experiencias inmersivas y nuevas formas de conexión con públicos y mercados.
La experiencia demostró que la cooperación cultural adquiere un impacto tangible cuando el respaldo financiero se articula con las capacidades locales y con las necesidades de las comunidades.
Para la OEI, la cultura constituye una dimensión estratégica del desarrollo sostenible, porque proteger el patrimonio también significa generar oportunidades para las personas que lo mantienen vivo, fortalecer sus capacidades y contribuir a que sus conocimientos puedan proyectarse y sean valorados a nivel nacional e internacional.
Uno de los principales resultados presentados durante el cierre fue la plataforma digital: Montecristi Creativa, cuyo motivo principal es asegurar el registro de los artesanos y permitir que la certificación de cada artesano se cargue en este portal, además se podrá verificar qué artesano estuvo detrás de la creación de cada sombrero.
También, la plataforma integra herramientas y contenidos destinados a:
- Documentar los 28 pasos del proceso artesanal, desde la preparación de la fibra hasta las diferentes etapas del tejido.
- Visibilizar a las artesanas y artesanos, sus historias, conocimientos y comunidades.
- Promover la comercialización directa, acercando a los productores con potenciales compradores y nuevos mercados.
- Incorporar experiencias inmersivas en 360° y realidad virtual, para acercar a los visitantes a las comunidades y al territorio donde se mantiene viva esta tradición.
- Fortalecer la autenticidad y trazabilidad del sombrero, mediante sistemas de certificación y códigos QR.
“Montecristi Creativa” partió de una premisa: la tecnología no debía reemplazar la tradición, sino convertirse en una aliada para protegerla, visibilizarla y generar nuevas oportunidades para quienes la mantienen viva.
Como parte del proyecto, 503 artesanas y artesanos fueron registrados en un censo socioeconómico, lo que permitió conocer mejor las características, trayectorias y condiciones de quienes forman parte de esta cadena productiva.
La iniciativa también contempló acciones dirigidas a beneficiar a más de 1.200 artesanas y artesanos, fortaleciendo sus posibilidades de conexión con nuevos mercados y contribuyendo a la visibilización de sus productos y conocimientos.
Otro de los hitos del proyecto fue la entrega del expediente para la creación de la Oficina de Regulación de Origen del Sombrero de Montecristi al Servicio Nacional de Derechos Intelectuales, para salvaguardar la autenticidad de este patrimonio ecuatoriano y contribuir de manera directa a que el valor real de cada tejido beneficie a los artesanos.
Uno de los componentes fundamentales de esta iniciativa fue el fortalecimiento de la autenticidad y trazabilidad del Sombrero de Montecristi. En este marco, se desarrollaron herramientas vinculadas con la certificación y se avanzó en procesos relacionados con la protección de la denominación de origen y el fortalecimiento de la institucionalidad del sector.
Como parte de estas acciones, se incorporaron más de 4.800 sellos de autenticidad con código QR, destinados a fortalecer la trazabilidad de los productos y brindar información sobre su origen.
Otro de los resultados destacados fue la experiencia inmersiva “Explora Toquilla”, implementada en el Museo del Sombrero de Paja Toquilla de Montecristi.
La experiencia, inaugurada en enero de 2026 con el respaldo de la OEI, incorporó realidad virtual para acercar a los visitantes a las comunidades rurales, los toquillales y los procesos vinculados con el tejido tradicional.
De esta manera, el proyecto amplió las formas de acercarse al patrimonio: además de conservarlo y exhibirlo, permitió experimentarlo mediante herramientas digitales, acercándolo especialmente a nuevas generaciones y visitantes.
Durante el acto, la directora de la OEI para Ecuador, Sara Jaramillo, destacó que el proyecto permitió demostrar que la tradición puede convertirse en una fuerza para el desarrollo socioeconómico y la dignidad de las personas que la mantienen viva.
“Ver el rostro de los 503 artesanos empadronados es entender que la verdadera cooperación internacional solo tiene sentido cuando se traduce en justicia social. Entregamos la Denominación de Origen, la plataforma web y el equipamiento del museo como activos que pertenecen a la comunidad de Montecristi», manifestó.
Por su parte, el alcalde de Montecristi, Jonathan Toro, destacó la articulación técnica entre el municipio y la OEI, así como los avances alcanzados en materia de trazabilidad, documentación, innovación y protección patrimonial. “Cada sombrero que salga de nuestro cantón debe llevar la garantía de su origen, protegiendo el trabajo de nuestros tejedores frente a las imitaciones internacionales», señaló.
Como parte de la jornada, la OEI entregó un reconocimiento especial al alcalde de Montecristi, Jonathan Toro, por su compromiso e impulso a esta iniciativa de salvaguardia patrimonial y desarrollo comunitario.
Durante el acto también se realizó la entrega y develación de una placa conmemorativa, como símbolo de la cooperación entre la OEI y el GAD Municipal de Montecristi y de los resultados alcanzados durante la ejecución del proyecto.
Con este cierre, la OEI y el GAD de Montecristi sientan un precedente regional de gestión cultural, demostrando que la tecnología no sustituye la tradición, sino que la protege, la dignifica y la proyecta al mundo.
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